Récord de Hashrate en Bitcoin: Mineros de EE. UU. ya controlan el 30% pese a caída en rentabilidad

- El hashrate de Bitcoin alcanzó un nuevo récord de 972 EH/s, reforzando la seguridad y descentralización de la red.
- Las empresas mineras que cotizan en bolsa en EE. UU. ya controlan el 30,2% del poder de cómputo global, mientras los ingresos por MWh de los equipos más eficientes caen hasta un 25%.
Bitcoin refuerza su red con un récord histórico de hashrate, mientras los márgenes de rentabilidad de los mineros se ajustan
La tasa de hash de Bitcoin escaló a 972 EH/s, reflejando el mayor nivel de poder computacional en su historia. En paralelo, las compañías mineras de EE. UU. han incrementado su dominio del mercado, alcanzando el 30,2% del hashrate total, pese a una caída en la rentabilidad operativa.
El ecosistema Bitcoin se encuentra en una encrucijada de crecimiento y presión. Según datos recientes de CloverPool, el hashrate global de la red alcanzó los 972 exahashes por segundo (EH/s) en abril de 2025, consolidando un nuevo máximo histórico. Este repunte representa una señal clara: los mineros continúan incrementando su inversión en infraestructura, incluso en un contexto de contracción en los ingresos.

El hashrate es el indicador por excelencia de la salud y seguridad de la red Bitcoin. Su crecimiento sostenido desde mediados de 2021 hasta la fecha actual no solo evidencia una mayor descentralización, sino también un entorno cada vez más competitivo. A pesar de los ciclos bajistas del precio de BTC, la red ha mantenido una tendencia ascendente, lo que indica confianza en el valor de largo plazo del activo.
En paralelo, se observa un cambio significativo en la distribución del poder de minado. De acuerdo con un análisis de J.P. Morgan basado en reportes corporativos, las empresas mineras que cotizan en la bolsa estadounidense han ampliado su participación del hashrate total desde el 22% en julio de 2023 hasta el 30,2% en febrero de 2025. Este crecimiento de 800 puntos básicos demuestra el poder financiero y operativo de las firmas públicas, que aprovechan su acceso al mercado de capitales para expandir sus operaciones a gran escala.

Sin embargo, el aumento del poder de cómputo no se ha traducido en mayores ganancias. Datos compartidos por Pierre Rochard revelan que el ingreso marginal por megavatio-hora (MWh) de los mineros más eficientes —como el S21 Hydro de Bitmain— ha disminuido de 200 a 150 dólares en lo que va del año. Equipos menos eficientes muestran márgenes aún más reducidos, y algunos modelos apenas superan los 50 dólares por MWh.

Este descenso se atribuye a dos factores principales: la caída del precio de Bitcoin, que en los últimos 30 días ha retrocedido cerca de un 10% hasta los 81.000 dólares, y el aumento constante de la competencia, que reduce las recompensas por unidad de energía invertida. En este entorno, sólo los operadores con acceso a energía de bajo costo y alta eficiencia podrán mantener su viabilidad a largo plazo.
La presión sobre los márgenes sugiere que el ecosistema minero podría experimentar una consolidación. Operadores pequeños o con infraestructura obsoleta verán comprometida su sostenibilidad, mientras que las grandes corporaciones —especialmente las que cotizan en bolsa— seguirán capturando cuota de mercado, impulsadas por economías de escala y estrategias de integración vertical.
Aunque a corto plazo los mineros enfrentan desafíos económicos, el crecimiento constante del hashrate refuerza la narrativa de Bitcoin como una red robusta y segura. Esta dicotomía entre expansión técnica y presión financiera deja una lección clave para inversores y observadores: la minería de Bitcoin no es solo una carrera tecnológica, sino también una batalla por la eficiencia y la adaptación. El futuro pertenecerá a quienes logren equilibrar ambos frentes.