Project Eleven asegura $20 millones para blindar a Bitcoin contra la amenaza cuántica

 Project Eleven asegura $20 millones para blindar a Bitcoin contra la amenaza cuántica
  • La empresa de seguridad post-cuántica recaudó $20 millones para desarrollar herramientas que permitan una migración segura de los activos digitales vulnerables ante el avance de la computación cuántica
  • Con el capital, la firma busca facilitar la transición de redes como Bitcoin y Solana hacia nuevos estándares criptográficos antes de que sus sistemas de seguridad actuales se vuelvan vulnerables

Project Eleven anunció una ronda de financiación Serie A por valor de $20 millones, la cual destinará a desarrollar herramientas para preparar a Bitcoin y redes blockchain ante los desafíos de la computación cuántica. En este sentido, la inversión en la firma de seguridad y migración post-cuántica, fue encabezada por la firma de capital de riesgo Castle Island Ventures y contó con la participación de actores destacados del ecosistema como Coinbase Ventures, Fin Capital, Variant y figuras influyentes como Balaji Srinivasan.

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Project Eleven recauda $20 millones

Con el capital recaudado, Project Eleven buscará desplegar herramientas que permitan a la criptografía actual protegerse ante la amenaza de los avances de la computación cuántica.

Esto ayudando a resolver la vulnerabilidad potencial de la criptografía de curva elíptica (ECC), el estándar de clave pública que actualmente protege redes como Bitcoin y asegura más de $4 billones en activos digitales, explica la empresa en un anuncio.

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A medida que la computación cuántica avanza, existe el riesgo teórico de que estos algoritmos de seguridad se debiliten o rompan, lo que comprometería la integridad de todo el ecosistema. Alex Pruden, CEO y cofundador de la compañía, enfatizó que «no podemos permitirnos ignorar este riesgo existencial», agregando que las redes descentralizadas requieren años para actualizarse debido a su gobernanza cautelosa, por lo que es imperativo comenzar la transición de manera deliberada ahora, en lugar de improvisar bajo presión en el futuro.

En este sentido, la empresa se centra en hacer viable una migración que se anticipa será compleja y de varios años, con soluciones que incluyen evaluaciones de preparación, entornos de prueba para migraciones y la secuenciación del despliegue de nuevos protocolos de seguridad.

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Bitcoin y la amenaza cuántica

Project Eleven ha explicado anteriormente que la vulnerabilidad de una dirección de Bitcoin a los ataques de computadoras cuánticas está intrínsecamente ligada a la exposición de su clave pública.

Una vez que una clave pública es de conocimiento público, una computadora cuántica criptográficamente relevante (CRQC) podría emplear el algoritmo de Shor para derivar la clave privada correspondiente y obtener el control de los fondos.

En este sentido, la exposición de la clave pública puede ocurrir a través de tres mecanismos principales: en la cadena de bloques (onchain) de forma permanente, temporalmente en la mempool durante una transacción, o fuera de la cadena (offchain) al firmar mensajes.

De igual manera, la firma destaca que existen dos vectores de ataque cuántico principales. El primero, conocido como «cosechar ahora, descifrar después» (Harvest-Now, Decrypt-Later), implica que un adversario recopile las claves públicas ya expuestas y dedique meses o años a descifrarlas una vez que el hardware cuántico sea lo suficientemente potente.

El segundo es un ataque en tiempo real contra transacciones en la mempool, donde el atacante tiene aproximadamente 10 minutos para derivar la clave privada antes de que la transacción se confirme en un bloque.

Los diferentes tipos de direcciones de Bitcoin (P2PK, P2PKH, P2TR, entre otras) presentan perfiles de riesgo distintos, ya que exponen la clave pública en diferentes etapas y de diferentes maneras.

Las direcciones más antiguas como P2PK y P2MS exponen la clave pública en el momento de la creación del UTXO, haciéndolas inmediatamente vulnerables. Por su parte, las direcciones más modernas como P2PKH y P2WPKH solo exponen la clave pública durante el gasto, limitando la vulnerabilidad principalmente al período en la mempool, a menos que la dirección sea reutilizada.

Entre las recomendaciones clave de la empresa para mitigar estos riesgos incluyen utilizar software de monedero actualizado, preferir direcciones P2WPKH y P2WSH, y, fundamentalmente, nunca reutilizar una dirección o hash de script.

Según los datos de Project Eleven, actualmente casi 6.8 millones de BTC son vulnerables a un ataque cuántico, equivalentes a más de $615.000 millones. La gran mayoría por la reutilización de direcciones P2WPKH, P2SH y P2PKH.

Total de bitcoin vulnerable ante ataques cuánticos. Fuente: Project Eleven.

A pesar de las advertencias y la creciente narrativa sobre los riesgos de la amenaza cuántica para Bitcoin, voces como la de Adam Back consideran que dicha amenaza aún se encuentra a varios años de distancia. Al menos entre 20 y 40 años, específicamente, explica Back, quien califica como «alarmistas» los análisis sobre un riesgo inminente y próximo para Bitcoin debido los avances de la computación cuántica.