Trump impulsa la creación de una Reserva Cripto en Estados Unidos e incluye XRP, SOL, ADA, BTC y ETH

- ADA registró un incremento de más del 63% en pocas horas.
- Solana creció un 23% y XRP un 32% tras el anuncio.
El presidente Donald Trump confirmó los primeros detalles sobre una “Reserva Cripto Estratégica” para Estados Unidos, contemplando inicialmente a XRP, Solana (SOL) y Cardano (ADA), y más tarde a Bitcoin (BTC) y Ethereum (ETH).
El reciente anuncio del presidente Donald Trump acerca de la conformación de una Reserva Cripto Estratégica para Estados Unidos generó un fuerte movimiento en los mercados digitales. Tras una primera mención que excluía a Bitcoin y Ethereum, el mandatario aclaró posteriormente que ambas criptomonedas también formarían parte de esta estrategia. Este giro político sitúa nuevamente al país en el foco del debate regulatorio y pone de relieve la creciente importancia institucional del sector cripto.
La propuesta de la Casa Blanca apunta a dar forma a un stock nacional de activos digitales que, según el propio Trump, reforzaría el liderazgo de Estados Unidos en la industria. Desde que se dieron a conocer los primeros detalles, los inversionistas han visto un aumento notable en el valor de los tokens mencionados. De acuerdo con datos provistos por fuentes de mercado, Cardano (ADA) experimentó un alza de más del 63% en apenas dos horas, mientras Solana (SOL) avanzó un 23% y XRP, un 32%. Estas cifras reflejan no solo el impacto inmediato de la noticia, sino también la volatilidad y el potencial especulativo que caracterizan al ecosistema cripto.
La exclusión inicial de Bitcoin y Ethereum, dos criptomonedas que dominan gran parte de la capitalización total del mercado, sorprendió a muchos inversores. Sin embargo, apenas una hora después del comunicado, Trump confirmó que ambas monedas también serían incluidas en la futura reserva. La actualización del anuncio mitigó la inquietud de sectores que consideran a BTC y ETH como piezas fundamentales para la robustez del ecosistema. Analistas técnicos señalan que la posible formación de una reserva nacional podría estabilizar la demanda de estos activos, con el potencial de estimular su adopción regulada a largo plazo.
Este paso ocurre en un contexto donde varias iniciativas legislativas ya han buscado establecer reservas de Bitcoin u otras criptomonedas en determinadas jurisdicciones estadounidenses, aunque sin un éxito concluyente a escala federal. Una de las más destacadas provino de la senadora Cynthia Lummis, quien años atrás propuso que el Tesoro adquiriera un millón de bitcoins en un lapso de cinco años, lo que representaría aproximadamente un 5% de la oferta total de BTC. La nueva política anunciada por Trump, si bien no especifica detalles sobre volúmenes de compra o temporalidades, da un marco de discusión más amplio, considerando la inclusión de múltiples activos digitales.
Otro factor relevante es el rol de asesores y funcionarios dentro de la administración. Algunas figuras clave poseen intereses en proyectos como Solana, lo que ha generado suspicacias respecto a la imparcialidad de la selección de criptomonedas para la futura reserva. Cabe señalar que, en años recientes, Ripple —empresa ligada a XRP— se ha visto inmersa en una disputa legal con la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), lo cual no ha impedido su fuerte repunte de precio tras los comentarios de la Casa Blanca.
Para inversores con cierta experiencia en el sector, este escenario representa una coyuntura interesante. Por un lado, refuerza la noción de que el sector cripto se está institucionalizando, con actores de alto nivel político involucrados. Por otro, subraya la relevancia de mantenerse alerta frente a cambios regulatorios y decisiones de política pública que pueden mover los mercados de manera abrupta. El desarrollo de esta Reserva Cripto Estratégica, sumado a las discusiones en foros y cumbres con actores gubernamentales, sienta las bases de un eventual marco regulatorio que podría reorganizar las dinámicas competitivas entre los proyectos incluidos y los que queden al margen.
El anuncio presidencial y la reacción del mercado plantean preguntas de fondo sobre la convergencia entre las criptomonedas y las políticas de Estado. Al considerar nuevos proyectos más allá de Bitcoin y Ethereum, el gobierno impulsa un debate sobre la diversificación y la verdadera utilidad de los activos digitales en la economía global. Aquellos inversores que observan con detenimiento estos movimientos pueden encontrar, en este momento de transformación, oportunidades de posicionamiento estratégico y de mayor comprensión sobre el papel de las criptomonedas en el futuro financiero de Estados Unidos.