Ethereum en crisis: uso en mínimos y presión inflacionaria post-Dencun

- El uso de Ethereum cae a mínimos no vistos desde 2020, con una preocupante combinación de baja quema de comisiones y aumento inflacionario.
- El suministro total vuelve a ser inflacionario tras la actualización Dencun, agravando la presión bajista sobre el precio.
Ethereum en crisis: caída en actividad, quema mínima de comisiones y regreso a la inflación tras Dencun
Las direcciones activas en Ethereum han descendido por debajo de 300.000, mientras que la quema total de comisiones cae a niveles no vistos desde la activación de The Merge.
Con una oferta creciente y actividad decreciente, Ethereum enfrenta una de sus peores etapas de debilitamiento estructural desde 2020.
Ethereum atraviesa un momento desafiante en términos de valor y uso real dentro de su ecosistema. Los datos en cadena muestran una caída sistemática en métricas fundamentales que históricamente han respaldado su narrativa deflacionaria y su posición como líder en infraestructura blockchain. Desde inicios de 2025, la actividad de usuarios —medida por direcciones activas— ha mostrado una tendencia claramente bajista, posicionándose hoy por debajo de las 300.000 direcciones diarias, un nivel que no se veía desde el ciclo de mercado anterior.

En paralelo, las comisiones quemadas —tanto en términos totales como por transacción— han tocado pisos históricos. Las métricas reportadas por CryptoQuant y otras plataformas especializadas reflejan cómo el bajo uso de la red se traduce directamente en una menor quema de ETH, lo que afecta negativamente su mecanismo de control de oferta introducido tras The Merge.


La situación se ha agravado desde la implementación de la actualización Dencun, la cual —aunque técnicamente ambiciosa— no logró reactivar la actividad económica esperada dentro del ecosistema. Esto ha generado un nuevo fenómeno post-Merge: el retorno a una trayectoria inflacionaria del suministro total de ETH. Según los gráficos analizados, mientras que durante el período post-Merge (2022–2023) el suministro mostró un comportamiento deflacionario, desde 2024 y con mayor claridad en 2025, el ETH en circulación ha vuelto a crecer constantemente, rompiendo la narrativa de escasez.

Esta combinación —actividad en descenso, baja quema y emisión neta positiva— es particularmente peligrosa en un entorno macroeconómico donde los inversores institucionales priorizan activos con fundamentos fuertes, utilidad clara y señales de escasez. En ese sentido, Ethereum parece estar alejándose de los principios que le daban valor más allá de su precio especulativo.
Para los inversores que siguen de cerca el comportamiento del mercado cripto, esta situación exige una evaluación técnica más profunda. El precio de ETH se mantiene por debajo de los $1.900, mientras que Bitcoin logra conservar su liderazgo gracias a su narrativa de reserva de valor y halving reciente. La divergencia entre ambos activos podría intensificarse si Ethereum no logra recuperar su tracción en términos de uso, DeFi, y actividad en capa base.
Si bien Ethereum cuenta con una comunidad de desarrollo robusta y una hoja de ruta técnica sólida, el mercado está penalizando con fuerza los fundamentos debilitados. El seguimiento de métricas como direcciones activas, tarifas promedio por transacción y evolución del suministro total será crucial para identificar un posible piso y evaluar si estamos ante un ciclo temporal de corrección o un cambio estructural de tendencia.
En este escenario, los inversores deberán decidir si interpretan esta fase como una oportunidad de acumulación a descuento o una señal de pérdida de liderazgo frente a otras cadenas más eficientes y enfocadas en casos de uso concretos.