La minería de Bitcoin lanza una señal alcista

 La minería de Bitcoin lanza una señal alcista
  • Desde 2014, Bitcoin mostró retornos positivos a 90 días el 65 % del tiempo cuando el hashrate caía, frente al 54 % cuando crecía.
  • En el último mes, el hashrate cayó 4 %, su mayor descenso desde abril de 2024, mientras actores institucionales acumularon 42.000 BTC.

¿Puede una caída en la actividad minera a primera vista negativa convertirse en una señal constructiva para el precio de Bitcoin? Un nuevo informe de VanEck plantea que sí. Basándose en datos históricos y en el comportamiento reciente del mercado, la firma sostiene que la reducción del hashrate suele coincidir con fases de capitulación minera que, paradójicamente, han precedido periodos de retornos positivos para los tenedores de largo plazo. La tesis no es nueva, pero vuelve al centro del debate en un momento de elevada volatilidad y presión sobre la rentabilidad de los mineros.

Hashrate a la baja: una señal contraria

El comportamiento de Bitcoin desde 2014 tiene un patrón recurrente: cuando la tasa de hash de la red se reduce, los retornos futuros tienden a mejorar. En concreto, los retornos a 90 días fueron positivos el 65 % del tiempo durante periodos de contracción del hashrate, frente al 54 % cuando este crecía. Para los analistas, esta diferencia sugiere una “señal contraria” asociada a la capitulación de mineros con estructuras de costos menos competitivas.

El fenómeno se ha reactivado recientemente. Entre mediados de noviembre y el 15 de diciembre, el hashrate de Bitcoin cayó aproximadamente 4 %, el descenso mensual más pronunciado desde abril de 2024. Históricamente, explica el informe, cuando la compresión del hashrate persiste durante más tiempo, los retornos positivos posteriores no solo ocurren con mayor frecuencia, sino también con mayor magnitud. La lectura no implica causalidad directa, pero sí una correlación que ha sido consistente en distintos ciclos.

Presión sobre la rentabilidad minera

La caída del hashrate no ocurre en el vacío. Llega en un contexto de deterioro de la rentabilidad minera, agravado por la debilidad reciente del precio y por condiciones energéticas más exigentes. El costo de equilibrio de la electricidad para un equipo de generación media como el Antminer S19 XP se redujo de alrededor de $0,12 por kWh a finales de 2024 a cerca de $0,077 por kWh a mediados de diciembre de 2025.

Suscríbete y recibe las mejores actualizaciones e informes en tu bandeja de entrada

Este umbral representa el precio máximo de energía que un minero puede pagar sin incurrir en pérdidas. Su descenso refleja que solo los operadores con acceso a energía más barata y estructuras eficientes pueden seguir siendo viables, expulsando gradualmente a los participantes más débiles. En términos de mercado, esta depuración suele traducirse en una oferta más disciplinada y en menor presión vendedora forzada.

Volatilidad del precio y contexto reciente El precio de Bitcoin ha atravesado semanas de alta volatilidad. Tras alcanzar un máximo histórico de $126.272, BTC cayó hasta un mínimo cercano a $80.537 el 21 de noviembre. En las últimas 24 horas, Bitcoin retrocedió 1,09 %, cotizando alrededor de $87.900.

Este ajuste ha coincidido con la presión sobre los mineros, pero también con una respuesta activa por parte de compradores de largo plazo. El informe subraya que, mientras algunos mineros reducen operaciones o venden para cubrir costos, otros actores han ocupado ese espacio de oferta.

Acumulación institucional: el otro lado de la ecuación

Los bonos del tesoro de activos digitales (DAT) han acelerado sus compras durante las caídas recientes. Entre mediados de noviembre y mediados de diciembre, estas entidades adquirieron aproximadamente 42.000 BTC, lo que representa un aumento intermensual del 4 % y eleva sus tenencias totales a cerca de $1,09 millones de BTC.

Este ritmo de acumulación marca la mayor compra mensual desde el periodo entre mediados de julio y mediados de agosto de 2025, cuando los DAT añadieron más de 128.000 BTC. La lectura es clara: la oferta liberada por mineros bajo estrés está siendo absorbida por inversores con horizontes más largos, reduciendo el impacto neto en el mercado.

Una señal a observar, no una garantía

La disminución de la actividad minera emerge, una vez más, como una señal potencialmente constructiva para Bitcoin, especialmente para inversores de largo plazo. La combinación de capitulación minera, absorción institucional de la oferta y depuración de costos ha precedido históricamente fases de recuperación. Sin embargo, convertir esta observación en una tesis de inversión requiere cautela, disciplina y una lectura integral del entorno.

En un mercado que sigue siendo altamente volátil, la señal del hashrate no debe interpretarse como una promesa, sino como una pieza más del rompecabezas que define el ciclo de Bitcoin.