¿La acción GameStop repetirá la subida de Microstrategy?

- GameStop puede comprar bitcoin por 1.300 millones de dólares, luego del 1ro de abril
- Esta es la 4ta empresa que cotiza en bolsa y emite deuda para comprar BTC
La reconocida cadena de tiendas de videojuegos GameStop ha actualizado su política de inversión para incluir Bitcoin como un activo de reserva en su tesorería, otorgándose la facultad de convertir cualquier parte de sus $4.774 millones en efectivo, equivalentes y valores negociables en BTC. La decisión, aprobada unánimemente por su junta directiva, no establece un límite en la cantidad que puede asignarse a Bitcoin, lo que marca un cambio estratégico significativo.

El anuncio de GameStop se produce en un contexto en el que Bitcoin ha ganado aceptación institucional y gubernamental. Apenas tres semanas antes, el gobierno de Estados Unidos reveló la creación de una Reserva Estratégica de Bitcoin, transformando su acumulación de un comportamiento especulativo a una estrategia respaldada oficialmente. Este giro ha abierto la puerta para que las empresas públicas consideren a Bitcoin como una alternativa legítima para preservar su capital en un entorno macroeconómico incierto.
La comparación con MicroStrategy es inevitable. En 2020, la empresa de software liderada por Michael Saylor comenzó a asignar capital a Bitcoin, en respuesta a la depreciación del dólar y la falta de rendimiento de sus reservas en efectivo. Con el tiempo, la estrategia de MicroStrategy no solo revitalizó su balance, sino que la convirtió en la empresa con mayor tenencia de Bitcoin a nivel corporativo, con más de 506.000 BTC acumulados a la fecha. La capitalización de mercado de MicroStrategy se multiplicó por diez desde sus primeras compras, y su modelo se ha convertido en un referente para otras compañías que buscan protegerse contra la inflación y la devaluación monetaria.

Sin embargo, la situación de GameStop presenta matices distintos. A diferencia de MicroStrategy, cuyo negocio principal continúa siendo viable, GameStop enfrenta un declive estructural en su modelo de negocio. Sus ingresos han caído un 31% desde 2021 y el año pasado reportó una pérdida neta de $320 millones. En 2023, cerró 441 tiendas en todo el mundo, y su propio informe financiero señala que existen dudas sustanciales sobre su capacidad para continuar operando si no logra revertir esta tendencia.
A pesar de este panorama desafiante, la decisión de adoptar Bitcoin ya ha tenido un impacto tangible en su capacidad de financiamiento. Apenas dos días después del anuncio, GameStop logró emitir $1.300 millones en bonos convertibles con una tasa del 0.00%, sin depreciación y con una prima del 37.5% sobre el precio de sus acciones. La oferta fue sobresuscrita rápidamente, reflejando el apetito del mercado por instrumentos financieros vinculados a Bitcoin. Este comportamiento recuerda los primeros movimientos de MicroStrategy, cuando el escepticismo inicial dio paso a una demanda sostenida por sus emisiones de deuda destinadas a la compra de Bitcoin.

El contexto de GameStop es una prueba de cómo ha cambiado la percepción del mercado respecto a Bitcoin. Lo que en 2020 era visto como una apuesta arriesgada hoy se ha convertido en una estrategia respaldada por inversores institucionales. La ausencia de un techo en la asignación de Bitcoin por parte de GameStop sugiere que la empresa podría seguir el camino de MicroStrategy y convertir una parte significativa de su tesorería en BTC. Con una capitalización de mercado de aproximadamente $10.000 millones y cerca de $5.000 millones en efectivo y valores, el impacto de una asignación sustancial en Bitcoin podría ser considerable.
Más allá del caso de GameStop, el movimiento resalta un cambio más amplio en el mundo corporativo. Empresas con balances deteriorados, márgenes comprimidos y estrategias tradicionales en crisis podrían ver en Bitcoin una vía para revitalizar su valor bursátil y atraer nuevos inversores. Si la estrategia de GameStop funciona y su cotización responde positivamente a la exposición a BTC, otras empresas en situaciones similares podrían seguir su ejemplo.
La creciente demanda por exposición a Bitcoin en los mercados financieros, evidenciada por el éxito de los ETF de Bitcoin al contado y la reciente adopción por parte de gobiernos, indica que el entorno macroeconómico favorece cada vez más a las empresas que eligen almacenar valor en activos escasos. El caso GameStop no solo pone a prueba la tesis de Bitcoin como activo de reserva corporativo, sino que también podría servir de referencia para el próximo ciclo de adopción empresarial. Si esta tendencia continúa, el Bitcoin en los balances corporativos pasará de ser una excepción a convertirse en un estándar financiero emergente.