ETF de Bitcoin reactivan la demanda institucional

- Más de $750 millones ingresaron en un solo día a los ETF de Bitcoin en EE. UU., el mayor flujo desde octubre.
- ¿Se trata de un rebote táctico de corto plazo o del inicio de una reasignación institucional más estructural?
Tras varias semanas de cautela y reequilibrio de carteras a finales de año, los ETF de Bitcoin al contado en Estados Unidos volvieron a captar la atención del mercado. El martes, estos vehículos registraron entradas netas por $753,7 millones, el nivel diario más alto en tres meses, marcando un punto de inflexión relevante en el comportamiento del capital institucional.
El dato no solo destaca por su magnitud, sino por el contexto en el que ocurre: mayor claridad macroeconómica, señales de desaceleración inflacionaria en EE. UU. y avances regulatorios que comienzan a reducir la incertidumbre estructural sobre los activos digitales. En conjunto, estos factores están contribuyendo a una mejora del apetito por riesgo, con Bitcoin y Ethereum liderando el movimiento.
Flujos concentrados en los grandes emisores El desglose de las entradas muestra una clara preferencia por los ETF de mayor tamaño y liquidez. FBTC, gestionado por Fidelity, lideró la jornada con $351 millones en flujos positivos. Le siguió BITB de Bitwise con $159 millones, mientras que IBIT, el fondo de BlackRock, sumó $126 millones adicionales.

Esta concentración no es casual. En entornos de transición macro, los grandes inversores suelen priorizar productos con alta liquidez, spreads ajustados y respaldo de gestores con amplia trayectoria. Más que una apuesta especulativa, los flujos sugieren una reasignación deliberada de capital hacia instrumentos regulados, con Bitcoin como activo subyacente principal. Desde una perspectiva crítica, también conviene matizar el alcance del movimiento. Aunque $753 millones en un solo día es una cifra significativa, aún no iguala los picos observados durante los primeros meses posteriores al lanzamiento de los ETF en 2024. Sin embargo, sí rompe la inercia de salidas y flujos moderados que caracterizó el cierre de 2025.
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Macro, regulación y el regreso del apetito por riesgo
Uno de los elementos clave detrás del repunte es el cambio gradual en el panorama macroeconómico. Los últimos datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en Estados Unidos mostraron que la inflación sigue en niveles elevados, pero continúa desacelerándose desde sus máximos. Este matiz es relevante porque refuerza la expectativa de posibles recortes de tasas de interés en los próximos trimestres.
En mercados financieros, la anticipación de un ciclo monetario menos restrictivo suele traducirse en mayor demanda por activos de riesgo. Bitcoin, que históricamente ha mostrado sensibilidad a la liquidez global, se beneficia de este giro en las expectativas, especialmente cuando el capital puede acceder a él a través de ETF regulados.
A este entorno se suma el frente regulatorio. El Comité Bancario del Senado de Estados Unidos se prepara para debatir un proyecto de ley sobre la estructura del mercado de activos digitales, una iniciativa que busca aportar mayor claridad sobre competencias, supervisión y reglas de juego para el sector. Aunque el resultado final aún es incierto, el solo avance legislativo reduce uno de los principales frenos que enfrentaban los inversores institucionales: la ambigüedad normativa.
Impacto inmediato en precios y lectura crítica
La reacción del mercado no se hizo esperar. Bitcoin avanzó cerca de 3.7% en las últimas 24 horas, cotizando en torno a $96.735, mientras que ether subió 6,21%, hasta los $3.324. Estos movimientos refuerzan la narrativa de que los flujos de ETF están absorbiendo oferta de manera efectiva, incluso por encima de la emisión diaria de las mineras.
No obstante, un análisis equilibrado exige cautela. Un solo día de fuertes entradas no garantiza una tendencia sostenida. El historial reciente muestra que los flujos hacia ETF pueden ser volátiles y sensibles a cambios abruptos en el entorno macro o regulatorio. Además, parte del movimiento podría responder a la liquidación de posiciones cortas sobreapalancadas, lo que amplifica los precios en el corto plazo sin necesariamente consolidar un nuevo piso estructural.
Desde una perspectiva de largo plazo, el dato más relevante no es únicamente el volumen del flujo, sino su persistencia. Si las entradas se mantienen durante varias semanas y coinciden con avances regulatorios concretos, el mercado podría estar frente a una fase más estable de acumulación institucional.
Una señal relevante, pero no definitiva
Las mayores entradas en ETF de Bitcoin en tres meses representan una señal clara de que el capital institucional está regresando tras el ajuste de fin de año. La combinación de mejora macroeconómica, expectativas de política monetaria menos restrictiva y progreso regulatorio crea un entorno más favorable para los activos digitales.