Dubái prohíbe tokens de privacidad y redefine las stablecoins

- Dubái implementó una prohibición total sobre el comercio y uso de «tokens de privacidad» como Monero y Zcash, citando la imposibilidad de cumplir con los estándares internacionales contra el lavado de dinero
- En una reestructuración regulatoria mayor, el organismo también introduce la categoría de «Fiat Crypto Tokens» para las stablecoins, excluyendo a las monedas estables algorítmicas y obligando a las empresas a asumir la responsabilidad de evaluar qué activos listan
La Autoridad de Servicios Financieros de Dubái (DFSA) formalizó la prohibición de cualquier actividad vinculada con tokens de privacidad, como Monero (XMR) o Zcash (ZEC), en plataformas reguladas, como exchanges, dentro del Centro Financiero Internacional de Dubái (DIFC). De igual manera, la medida también afecta a herramientas externas como mezcladores (mixers) y tumblers, ilegalizando su uso por parte de cualquier institución regulada, ya sea para negociación directa, derivados o gestión de fondos.
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Tokens de privacidad prohibidos en Dubái
La DFSA justificó la acción debido a la incompatibilidad con los estándares globales contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo (AML/CFT). Según el organismo, si un activo digital impide identificar al originador y al beneficiario de una transacción, las instituciones financieras no pueden realizar la debida diligencia requerida por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).
Por tanto, operar con estos instrumentos se considera un «riesgo inaceptable» para la integridad del sistema financiero, cerrando efectivamente la puerta a cualquier modelo de negocio basado en la privacidad financiera absoluta en la jurisdicción.
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Como resultado, los exchanges regulados en Dubái no pueden listar dichos tokens para facilitar su negociación, no es posible ofrecer futuros ni opciones sobre estos tokens y los gestores de activos no pueden incluirlos en sus portafolios dentro del DIFC. No obstante, los usuarios pueden acceder y gestionar dichos tokens a través de sus propias billeteras autocustodiadas.
Según datos de CoinGecko, los principales tokens centrados en privacidad del mercado acumulan más de $21.000 millones en capitalización, liderados por Monero y Zcash, con más de $12.200 millones y cerca de $6.500 millones, respectivamente.
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Cambios para las stablecoins
Paralelamente a la prohibición de la privacidad, Dubái ha reescrito las reglas para las monedas estables, redefiniéndolas bajo una categoría denominada «Fiat Crypto Tokens» (FCTs). Para que un activo califique bajo esta denominación y pueda ser utilizado legalmente para pagos regulados, debe cumplir requisitos severos: estar respaldado por reservas de moneda fiduciaria real o activos líquidos de alta calidad y garantizar el derecho de reembolso a la par.
Esta redefinición deja fuera de juego a las stablecoins algorítmicas, ya que la normativa establece explícitamente que los tokens que mantienen su paridad mediante mecanismos de ingeniería financiera o cobertura de derivados, como el caso de USDe de Ethena, no califica como FCTs. Según el regulador, los activos que califican como Fiat Crypto Tokens hasta la fecha son: EURC y USDC de Circle, así como Ripple USD (RLUSD).

En consecuencia, estos activos pasan a ser tratados como «Crypto Tokens» estándar, es decir, activos volátiles de alto riesgo. Esto impide que se comercialicen bajo la etiqueta de estabilidad y somete a sus emisores y distribuidores a requisitos de advertencia mucho más estrictos, marginando efectivamente los modelos descentralizados o sintéticos del mercado regulado.
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Responsabilidad para las empresas
El cambio operativo más significativo de este nuevo marco es la eliminación de la «Lista de Tokens Reconocidos» que mantenía la DFSA. Anteriormente, el regulador publicaba qué activos (como bitcoin o Ethereum) estaban permitidos, ofreciendo una guía segura para las empresas.
Sin embargo, bajo el nuevo modelo que entró en vigencia este 12 de enero, la autoridad se retira de esa función y transfiere el 100% de la carga de cumplimiento al sector privado. A partir de ahora, son los exchanges, bancos y brókers quienes deben realizar la evaluación técnica y legal para determinar si un token cumple con los criterios de la DFSA antes de listarlo.
Con este cambo regulatorio, si una empresa decide ofrecer un activo y posteriormente el regulador determina que viola las normas, la sanción recaerá directamente sobre la firma intermediaria. Se espera que esto obligue a las instituciones en Dubái a adoptar una postura extremadamente conservadora, limitando la oferta de nuevos tokens solo a aquellos que superen los análisis de riesgo más exigentes.