Bitcoin: ¿Nuevo líder en minería global?

- Rusia alcanza el 16,61% del hashrate global, superando a China y ganando terreno frente a EE. UU.
- ¿Está cambiando el equilibrio de poder en el corazón de Bitcoin?
La carrera global por dominar la minería de Bitcoin ya no está encabezada únicamente por Estados Unidos. China y Rusia han reaparecido con fuerza, no solo con capacidad computacional, sino también con estrategias energéticas y regulatorias que podrían redefinir el futuro del ecosistema. Mientras tanto, EE. UU. pierde impulso, afectado por la volatilidad regulatoria y altos costos de energía. ¿Está surgiendo un nuevo orden silencioso en la infraestructura de Bitcoin?
El resurgimiento estratégico de Rusia y China
Según los datos más recientes, el mapa de la minería de Bitcoin ha cambiado drásticamente en los últimos meses. Rusia ha saltado al 16,61% del hashrate global, un aumento sustancial frente al 15,652% registrado dos meses atrás. Esta escalada no es accidental. Moscú ha adoptado una estrategia que combina infraestructura energética, clima favorable y un marco regulatorio nacionalista.
Por su parte, China mantiene 125 EH/s, lo que equivale a 13,84% del total mundial, demostrando que su prohibición oficial sobre la minería no ha erradicado del todo la actividad. El país asiático ha aprovechado sus ventajas estacionales y regionales —como la energía hidroeléctrica abundante en Sichuan— para sostener granjas operativas de forma silenciosa y eficiente.
Mientras tanto, Estados Unidos ha descendido del 36,025% al 35,81% del hashrate mundial, una caída leve pero simbólica. Afectado por costos energéticos crecientes y regulaciones estatales contradictorias, la potencia norteamericana empieza a perder el liderazgo que consolidó tras la salida de China en 2021.
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Energía barata, clima frío y control estatal: las armas mineras
La ventaja comparativa de Rusia no solo radica en su capacidad computacional, sino en su modelo de “diplomacia eléctrica”. Con acceso a fuentes hidroeléctricas, gas y carbón a bajo costo, el país ha logrado establecer granjas en zonas remotas con mínima exposición mediática pero con eficiencia energética considerable.
China, aunque opera bajo restricciones, también se apoya en su infraestructura resiliente y conocimiento técnico acumulado. La red eléctrica en zonas específicas permite flexibilidad en los picos de demanda, lo cual es ideal para la minería.
En contraste, el modelo estadounidense se ha vuelto más vulnerable. La dependencia de marcos regulatorios locales, el aumento en los precios de electricidad y una creciente presión medioambiental han debilitado su posición competitiva.
Control y vigilancia: la nueva estrategia rusa
Desde inicios de 2025, Rusia ha intensificado el control estatal sobre la minería. Un registro obligatorio nacional de equipos mineros permite al gobierno rastrear tanto el consumo eléctrico como los ingresos fiscales de las operaciones. Esta medida, liderada por el Ministerio de Asuntos Digitales, forma parte de una política integral que incluye:
- Prohibición total de la minería en seis regiones hasta 2031;
- Multas de hasta 2 millones de rublos y posibilidad de incautación de activos;
- Monitoreo centralizado del impacto energético de la minería.
El objetivo declarado es preservar la estabilidad energética, pero también puede leerse como un intento de controlar una industria que influye directamente en un activo global y descentralizado como Bitcoin.

Francia y Europa: ¿el próximo capítulo?
Fuera del eje EE. UU.–Rusia–China, Europa podría estar dando sus primeros pasos en la reorganización minera. En Normandía (Francia), se proyecta una granja de minería de Bitcoin con acceso a energía hidroeléctrica local. Aunque no hay restricciones oficiales hasta el momento, la evolución del proyecto será clave para entender si la Unión Europea se suma a la carrera minera o decide mantenerse al margen.
Conclusiones clave
- Rusia consolida su posición con el 16,61% del hashrate mundial y una política de vigilancia fiscal y energética sin precedentes.
- China, con 125 EH/s, demuestra que sigue siendo un actor relevante a pesar de la represión oficial.
- EE. UU. retrocede levemente y pierde dinamismo frente a sus competidores más autoritarios pero eficientes.
- La minería de Bitcoin se ha convertido en un activo geoestratégico, donde el acceso a energía y el control estatal son factores decisivos.