Bitcoin da señales de “risk-on”: el miedo domina, pero los datos apuntan a un posible repunte

- El índice de sentimiento alcista de Bitcoin cayó por debajo de 40 por primera vez desde enero de 2023, lo que históricamente ha marcado zonas de mercado bajista.
- El indicador “Value Days Destroyed” sugiere que la presión vendedora ha disminuido y se abre una ventana de oportunidad para un repunte.
Bitcoin: El sentimiento se desploma a mínimos de dos años, pero los datos sugieren un posible repunte alcista
El índice de sentimiento de Bitcoin alcanza su nivel más bajo desde 2023, coincidiendo con una caída histórica en los mercados tradicionales, mientras indicadores on-chain apuntan a un posible escenario «risk-on».
Bitcoin atraviesa uno de sus momentos de menor entusiasmo inversor desde el inicio del mercado bajista de 2022. De acuerdo con el índice “Bull Score” elaborado por CryptoQuant, la puntuación de sentimiento cayó esta semana por debajo del umbral de 40, una zona que, históricamente, ha estado asociada a fases bajistas prolongadas. Este umbral no se había perforado desde enero de 2023, lo que refuerza la preocupación del mercado respecto a la debilidad de la actual tendencia alcista.

El gráfico de CryptoQuant muestra que a lo largo de 2024, el sentimiento se mantuvo mayormente por encima de los 50 puntos, lo que respaldó la recuperación del precio de Bitcoin. Sin embargo, desde febrero de 2025 se ha observado un deterioro progresivo del sentimiento, hasta llegar a mínimos recientes cercanos a 30, mientras el precio ha comenzado a lateralizar en torno a los $84,000.
Este contraste es aún más notable al observar el comportamiento de los mercados tradicionales. Mientras el S&P 500 cayó un 4,5% el 3 de abril —una de sus mayores pérdidas diarias recientes— y el Dow Jones retrocedió un 3,44% al día siguiente, Bitcoin logró mantenerse estable, incluso cerrando con una leve vela verde el mismo día de la corrección bursátil.
Uno de los indicadores más significativos en este contexto es el Value Days Destroyed (VDD), que mide la actividad de gasto de monedas antiguas en relación al volumen de BTC en circulación. Este indicador alcanzó un pico de 2.27 el 12 de diciembre de 2024, lo que reflejó una fuerte toma de ganancias, similar a los techos observados en 2021 y 2017. No obstante, el VDD ha descendido drásticamente a 0.65 en abril, marcando un punto de enfriamiento y posible transición hacia una fase de acumulación.

Este tipo de comportamiento del VDD históricamente ha precedido movimientos alcistas o consolidaciones que derivan en rupturas de precio. En este caso, el hecho de que el VDD esté en niveles bajos podría ser interpretado como una señal de que gran parte de la presión vendedora ya ha sido absorbida por el mercado.
Otro dato clave es el Crypto Fear & Greed Index, que marcó un nivel de “miedo” con una puntuación de 28 el 4 de abril, tras haber registrado una puntuación de “miedo extremo” de 25 el día anterior. Estas cifras, si bien negativas en apariencia, han sido vistas por traders experimentados como oportunidades de compra, ya que suelen coincidir con zonas de sobreventa emocional en el mercado.

Desde una perspectiva macroeconómica, el contexto actual de tensiones comerciales impulsadas por Estados Unidos y la caída en activos tradicionales podría ofrecer a Bitcoin un nuevo papel como activo refugio ante la volatilidad externa. La resiliencia mostrada por BTC en este entorno volátil sugiere que, aunque el sentimiento esté deprimido, los fundamentos técnicos y on-chain podrían estar preparando el terreno para una fase “risk-on”, donde los inversores se sientan atraídos nuevamente por los activos de riesgo.
El actual descenso en los indicadores de sentimiento puede estar más cerca de marcar un suelo que una continuidad bajista. El bajo nivel del VDD, combinado con la resistencia del precio de Bitcoin frente a la caída bursátil, dibujan un panorama potencial de acumulación inteligente. Para el inversor que combina datos técnicos con visión macro, esta fase podría representar una ventana estratégica para posicionarse antes de un nuevo impulso alcista.