Schwab presiona a los exchanges cripto

- ¿Puede una firma con más de $12 billones USD poner en riesgo el modelo de negocio de Coinbase?
- ¿Qué cambia si Bitcoin y Ethereum llegan a una plataforma con tarifas casi cero?
El anuncio de Charles Schwab sobre su plan para habilitar el comercio de criptomonedas al contado en 2026 llega en un momento crucial para el mercado estadounidense. Con más de $12 billones de dólares en activos bajo administración y una reputación de décadas en correduría tradicional, la firma introduce una presión competitiva inédita sobre las plataformas cripto nativas, especialmente aquellas cuya principal fuente de ingresos son las comisiones de negociación.
A diferencia de ciclos anteriores, cuando los gigantes financieros evitaban involucrarse directamente en el comercio cripto, Schwab se presenta ahora como un actor capaz de integrar Bitcoin y Ethereum en el mismo entorno operativo donde hoy conviven acciones, bonos y productos para la jubilación. La pregunta que se abre es clara: ¿están las plataformas de criptomonedas preparadas para competir con un jugador que no depende de las tarifas para sobrevivir?
Un cambio estructural en el acceso a las criptomonedas
Durante años, los brokers tradicionales solo ofrecían exposición indirecta a activos digitales mediante fondos o ETF. Con su nuevo plan, Schwab rompe esa barrera y permite que los clientes negocien Bitcoin y Ethereum en el mismo ecosistema donde manejan sus carteras de inversión tradicionales.
Este movimiento tiene tres efectos inmediatos:
Suscríbete y recibe las mejores actualizaciones e informes en tu bandeja de entrada

La firma no está sola en este cambio estratégico. Vanguard, otro coloso financiero, también anunció su propia expansión hacia los activos digitales la semana pasada. Aunque ambos movimientos son independientes, ilustran una tendencia mayor: la frontera entre la “finanza tradicional” y la “finanza cripto” se está diluyendo rápidamente.
Presión directa sobre las bolsas de criptomonedas
Si hay una amenaza inmediata para las plataformas como Coinbase o Kraken, esta proviene del modelo de tarifas de Schwab. La casa de bolsa se hizo famosa por liderar la era del cero comisiones en acciones y ETF. Si decide trasladar esa política al comercio de criptomonedas, el impacto sería profundo.
Las cifras lo reflejan:
- Las comisiones minoristas de Coinbase pueden superar el 1%, dependiendo del tamaño de la operación.
- Incluso en plataformas avanzadas, las comisiones oscilan entre 0.10% y 0.60%.
- Schwab, en cambio, puede operar con márgenes mínimos porque diversifica ingresos a través de intereses, asesoría, préstamos de valores y ejecución de órdenes.
La presión adicional de los ETF: comisiones casi cero
Los ETF de Bitcoin han introducido un factor adicional en esta competencia: el precio. En Schwab y otros brokers tradicionales, estos productos ya se negocian sin comisiones. Sus spreads suelen ser de 1 a 2 puntos básicos, convirtiéndose en una alternativa extremadamente eficiente frente a las operaciones al contado en exchanges.
Para que Schwab logre que los usuarios elijan propiedad directa de Bitcoin dentro de su plataforma, tendrá que mantener las comisiones competitivas o incluso mínimas. Eso arrastra inevitablemente a las bolsas estadounidenses a bajar sus tarifas si quieren retener volumen.
En un contexto donde los ingresos por comisiones ya han disminuido desde 2021, las plataformas cripto se enfrentan a un escenario complejo:
- Menor margen por operación.
- Competidores con infraestructura regulada más sólida.
- Mayor presión por ofrecer productos avanzados o servicios premium que justifiquen sus precios.
¿Qué viene para el mercado de criptomonedas en EE. UU.?
La entrada de Schwab podría marcar el inicio de una nueva fase: la incorporación definitiva de Bitcoin y Ethereum a los sistemas tradicionales de inversión. Esto implica:
- Mayor competencia en tarifas, reduciendo la rentabilidad de los exchanges.
- Mayor formalización del sector, impulsada por la demanda de entornos regulados.
- Migración de usuarios, especialmente aquellos que prefieren operar bajo supervisión institucional.
El impacto final dependerá de dos factores clave: el modelo de tarifas que Schwab adopte y la estructura de custodia que implemente para activos digitales. Pero incluso antes de conocer esos detalles, el mensaje para el sector es claro: el comercio de criptomonedas entra en un terreno donde los jugadores tradicionales tienen ventajas históricas en costo, regulación y confianza.