Tasas congeladas: la Fed juega al suspenso en medio de tensiones globales

 Tasas congeladas: la Fed juega al suspenso en medio de tensiones globales
  • ¿Bajarán en septiembre? El 64 % del mercado ya descuenta un recorte de tasas por parte de la Fed para ese mes.
  • Bitcoin y el dólar, en alerta: una Fed indecisa podría intensificar la volatilidad de activos refugio y empujar cambios estratégicos en los portafolios.

Rango actual: 4,25 % – 4,50 % por quinta reunión consecutiva.

Una Fed paciente, pero presionada por todos los frentes

La Reserva Federal de Estados Unidos mantiene su postura inmóvil: por quinta reunión consecutiva, no se esperan cambios en la tasa de referencia. Desde diciembre pasado, el rango permanece entre 4,25 % y 4,50 %, y los futuros de la CME FedWatch ya descuentan con un 64 % de probabilidad un recorte de 25 puntos básicos para septiembre.

Aunque el mensaje de la Fed ha sido consistente —paciencia y dependencia de los datos—, los ruidos en el sistema se intensifican. La presión viene de tres direcciones: una inflación aún rígida, un mercado laboral sorprendentemente sólido, y la presión política del entorno Trump que, desde la Casa Blanca, ha intensificado su llamado a un alivio monetario inmediato.

En línea con esta expectativa, ya se proyectan recortes como posible catalizador para un nuevo ciclo alcista en el mercado cripto, según analistas de Wall Street (ver análisis relacionado).

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¿Quién gana si Powell abre la puerta?

El lenguaje será clave. Jerome Powell comparecerá a las 18:30 GMT, media hora después del comunicado oficial. Cualquier insinuación sobre un alivio en septiembre podría debilitar al dólar y provocar movimientos bruscos en los mercados de divisas y activos de cobertura como Bitcoin, el oro o las acciones tecnológicas.

Para el par EUR/USD, los analistas de FXStreet apuntan a un escenario técnico con sesgo bajista: RSI bajo 50 y ruptura de la media móvil simple de 50 días. Los soportes inmediatos se sitúan en 1,1440, 1,1340 y 1,1200, mientras que al alza, la resistencia clave está en 1,1700 y 1,1830.

La política exterior también juega. Si Powell justifica una apertura a recortes mencionando los acuerdos comerciales recientes con la Unión Europea y Japón, el mercado podría interpretarlo como una señal de relajación futura, lo que alimentaría apuestas especulativas contra el dólar estadounidense.

Un FOMC dividido… y vigilado

El escenario dentro del propio Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) es cualquier cosa menos unánime. Según el último SEP (Resumen de Proyecciones Económicas), de los 19 miembros, 7 no ven necesario recortar este año, 2 esperan un solo recorte, 8 proyectan dos recortes, y 2 prevén tres. Esta fragmentación interna revela la incertidumbre estructural que enfrenta la Fed: la inflación da señales mixtas y los indicadores laborales siguen firmes, dificultando justificar una postura más expansiva sin arriesgar credibilidad.

Mientras tanto, figuras como Christopher Waller y Michelle Bowman, dos gobernadores con posturas dovish recientes, podrían votar en contra del consenso. Ambos han expresado públicamente su disposición a recortar ya en julio, advirtiendo que esperar a que el mercado laboral colapse podría ser un error costoso.

Proyecciones del mercado para septiembre

La probabilidad más alta se concentra en el rango 400–425 pb, que implica un recorte de 25 puntos básicos respecto al nivel actual. Solo un 1,7 % apuesta por un recorte más agresivo, y un 42,3 % aún prevé que la Fed no moverá las tasas en septiembre.

Este escenario mantiene una tensión constante en los mercados: una Fed ambigua puede generar volatilidad tanto en divisas como en activos alternativos como Bitcoin, que históricamente responde con fuerza a cambios en la liquidez monetaria.

¿Y Bitcoin? Expectativas, liquidez y correlaciones

En este entorno, Bitcoin se encuentra en una posición particularmente sensible. La correlación con los activos de riesgo ha disminuido en ciclos recientes, pero la liquidez sigue siendo un factor clave. Un recorte de tasas significaría mayor liquidez potencial, reducción del costo de oportunidad y un entorno más favorable para los activos alternativos.

Históricamente, Bitcoin ha reaccionado positivamente a entornos de política monetaria expansiva. Sin embargo, a diferencia de ciclos anteriores, el mercado actual ya anticipa en gran parte ese escenario. Por tanto, el riesgo de decepción es real si Powell se muestra ambiguo o reafirma una postura firme frente a la inflación.

La reunión de hoy puede parecer un evento de continuidad, pero el verdadero impacto está en la expectativa que genera. Con un mercado condicionado por un potencial recorte en septiembre, cualquier señal contraria podría desatar correcciones o rebalanceos súbitos. En este delicado equilibrio, activos como Bitcoin están más atentos al lenguaje que a la acción concreta. Para los inversores, el mensaje es claro: la clave no está en lo que la Fed haga hoy, sino en lo que sugiera sobre mañana.