China impone aranceles del 34% a EE. UU.

- El conflicto comercial entre China y EE. UU. provoca una caída del SP500 de un 15% y del precio de Bitcoin ligeramente.
- El deterioro del sentimiento impacta principalmente a los índices bursátiles tradicionales, que apuntan a una recesión.
El anuncio oficial de China de imponer un arancel del 34% a la totalidad de las importaciones estadounidenses marca una escalada directa en las tensiones comerciales globales. Esta medida llega en respuesta a la decisión previa de Washington de incrementar los aranceles sobre bienes chinos al 54%, en lo que ya se perfila como un pulso económico de largo aliento. Durante los anuncios de Trump el día miércoles en torno aranceles globales y recíprocos Bitcoin cayó desde los $88.564 hasta los $81.659, arrastrando consigo a otros activos como Ethereum, Solana y XRP.

Este movimiento bajista no puede analizarse de forma aislada. El mercado reaccionó en bloque: los futuros del S&P 500 y del Nasdaq retrocedieron más de un 2%, evidenciando un deterioro generalizado del apetito por el riesgo. La correlación entre Bitcoin y los activos tradicionales se mantiene elevada, especialmente en momentos de aversión al riesgo macroeconómico. Cabe recordar que desde 2020, con el auge del interés institucional y la incorporación de Bitcoin a estrategias de diversificación, el activo ha demostrado responder con sensibilidad a eventos geopolíticos globales.
A nivel técnico, el rechazo en la zona de los $84.500 coincide con una resistencia clave que ha sido testigo de múltiples intentos fallidos durante las últimas semanas. Esto se suma a una creciente presión vendedora evidenciada por el aumento en el volumen de órdenes de venta en exchanges centralizados. En paralelo, indicadores on-chain muestran una ligera activación de billeteras antiguas, posiblemente vinculada a tomas de ganancia por parte de tenedores de largo plazo, un patrón que suele aparecer cuando el mercado percibe riesgos macro a corto plazo.
Desde una perspectiva fundamental, vale destacar que la narrativa de Bitcoin como “refugio ante la incertidumbre geopolítica” sigue siendo válida, pero está lejos de estar consolidada. Si bien el oro ha mostrado un repunte, Bitcoin aún no logra actuar como un activo completamente descorrelacionado en contextos de estrés sistémico, lo cual representa una barrera a superar para consolidarse como activo soberano. A pesar de lo anterior hoy 4 de marzo hemos visto como el índice del Nasdaq llega a una caída del 20% y el S&P500 un 15%, señalando vientos de recesión en los próximos meses, en este escenario bitcoin se sigue sosteniendo arriba de los $81.000 dólares y no ve mínimos de precio desde el 11 de marzo cuando alcanzó los $76.600 dólares.

Lejos de debilitar su tesis de inversión, estos movimientos obligan a repensar su rol: más que ser simplemente una reserva de valor, Bitcoin se posiciona como un termómetro geoeconómico. Su capacidad para absorber choques y adaptarse al entorno lo convierte en un indicador líder de riesgo sistémico emergente, este activo opera las 24 horas del día, los siete días de la semana, no cierra como los activos de riesgo tradicionales.